El Museo Nacional del Trámite
Convertimos el trámite en pieza de museo: si está en una vitrina, es porque ya se murió.
Desarrollo de la idea
- Why it works
- La verdad del brief dice que el enemigo no es la tecnología sino la costumbre. A una costumbre no se la discute: se la entierra con honores. Musealizar el trámite lo declara pasado sin decirle nada al usuario sobre él —el humor cae sobre el objeto, jamás sobre la persona—. Interrumpe el patrón de la categoría, que siempre habla del futuro: acá hablamos del pasado y el futuro se deduce solo. Y responde de frente a la pregunta clave, porque un museo es exactamente el lugar donde uno mide cuánta vida se fue.
- Execution example
- Abrimos en una sala blanca, luz cenital, silencio de museo. Un guía de guantes blancos se detiene frente a una vitrina antibalas. Adentro: un papelito térmico de Rapipago, decolorado, montado sobre terciopelo. Cartelito de bronce: 'COMPROBANTE. Papel térmico, 2019. Duraba menos que la deuda que certificaba.' Corte. Sala 2: una silla de plástico atornillada al piso con una cinta roja alrededor. 'BANQUITO DE ESPERA. Tiempo acumulado de uso en Argentina: 11.400 años.' Corte. Sala 3: proyectada en pared de doce metros, una captura de pantalla de un grupo de WhatsApp titulada 'Cena Vicky' con 47 mensajes sin resolver. Placa: 'DÍPTICO DEL DEUDOR, anónimo.' Corte. Sala 4: una fila de personas reales, quietas, vestidas de época 2018, mirando al frente. Un chico les saca foto. El guía susurra: 'Por favor no interactúen con la instalación viviente.' Corte. Última sala: vacía, blanca, un pedestal sin nada arriba. Un visitante saca el celular, paga la luz en el pedestal y sale. Placa final en la pared: 'SALA DE LO QUE YA NO TE PASA. Mercado Pago.' El museo abre de verdad diez días en un local vacío de la avenida Corrientes, con entrada libre y una fila afuera que es, obviamente, la última fila de la historia.
- Campaign tone
- Solemnidad de institución cultural jugando en serio contra contenido ridículo. Seco, elegante, sin guiños a cámara. El chiste lo hace el contraste, nunca el actor.
- Risk
- Es un evento en CABA para una marca federal: si la pieza filmada no viaja mejor que el museo, se vuelve elitista y porteño. Y el tono museo puede leerse como nostalgia tierna del trámite en vez de defunción.

